15/2/15

Mt. Kinabalu Botanical Garden

En la parte baja del Mt. Kinabalu (Borneo, Malasia) se encuentra un jardín botánico donde se pueden observar miles de especies de plantas exóticas, incluido varias especies de plantas carnívoras.

El mismo día que pudimos ver las famosas Rafflesias (de las que os hablé aquí) hicimos una parada en este jardín, en el que la lluvia nos dio por suerte una hora y pico de tregua, que por otro lado ya tocaba...

Esta es la entrada al jardín:

Mt. Kinabalu botanical garden
Todavía lloviendo...

La verdad es que en el jardín no había casi nadie cuando lo visitamos nosotros, debido en parte a que estábamos en plena época de lluvias en la zona y esto hace que el turismo baje considerablemente.

Mt. Kinabalu botanical garden

Mt. Kinabalu botanical garden

Mt. Kinabalu botanical garden

Antes de entrar, la guía que llevábamos nos advirtió que no debíamos tocar ningún tipo de bayas, ya que varias de las que había por la zona eran venenosas, y muy parecidas a otras comestibles. La verdad es que ya no me acuerdo cuales eran las comestibles y cuales no, así que hice bien en limitarme a sacarles fotos.

Mt. Kinabalu botanical garden
Unas de la bayas de las que os hablaba

Mt. Kinabalu botanical garden
Y otras parecidas

El recorrido me recordó mucho a varios de los bosques que visitamos en Japón, por la tranquilidad que se respiraba y por el clima, que era mucho más frío que al nivel del mar.

Mt. Kinabalu botanical garden

Mt. Kinabalu botanical garden

Mt. Kinabalu botanical garden

En la siguiente imagen podéis ver dos plantas carnívoras, pero tranquilos, a estas les basta con insectos, no hay peligro.

Mt. Kinabalu botanical garden

De todos los tipos de orquídeas que vimos, solo un par de ellas estaban en floración, por lo que me centré más en el paisaje que en las plantas en sí. 

Mt. Kinabalu botanical garden

Mt. Kinabalu botanical garden

Mt. Kinabalu botanical garden

Mt. Kinabalu botanical garden

Mt. Kinabalu botanical garden


La verdad es que esta vez nos quedamos con las ganas de subir al Mt. Kinabalu. Las vistas y la experiencia en sí tienen que ser una pasada, pero la verdad es que si se va a subir lo hay que hacer en otra época del año, ya que las temperaturas llegan a estar bajo cero en la parte alta. Ninguna tontería.

6/2/15

Rafflesia, la flor más grande del mundo

Durante las pasadas vacaciones de Navidad, tuve la oportunidad de visitar la región de Sabah, en Borneo (Malasia). Además del famoso monte Kinabalu, esta isla es conocida por su fauna salvaje, especies desconocidas, orangutanes, el mono proboscis (no sé cómo se dice en español), y cómo no, sus playas, arrecifes, etc.

Entre otras cosas (ya os iré contando poco a poco) tuvimos la suerte de poder ver tres ejemplares de la considerada como flor más grande del mundo, la rafflesia. Esta pertenece al género de plantas parásitas fanerógamas, y hay un montón de especies diferentes, las cuales se pueden encontrar en el sureste asiático (concretamente en varias partes de Malasia y Filipinas).

Las plantas de rafflesia no tienen hojas y casi tampoco tallo; consisten principalmente en una flor de cinco pétalos con un diámetro superior a los 106 cm y un peso mayor a los 10 kg aproximadamente, aunque la especie más pequeña, la rafflesia manillaza, tiene flores de unos 20 cm de diámetro. 

Según nos contaron, estas flores tardan meses en llegar a florecer, se empiezan a descomponer a los 4 días, y es muy difícil encontrar un ejemplar en perfecto estado, ya que si es mordida o golpeada por un animal durante su crecimiento detiene todo el proceso. Crecen en ambientes de mucha humedad, y es la flor oficial del estado de Sabah, Malasia, así como también la de la provincia tailandesa de Surat Thani.

Mientras estábamos visitando una zona cercana al monte Kinabalu, nos avisaron de que en una granja cercana había tres rafflesias abiertas, pero que estaban ya estropeándose. Estas estaban en un jardín de una señora que cobraba una entrada por ir a verlas, y teniendo en cuenta que esta podría ser una oportunidad única decidimos ir a verlas.

Rafflesia Kota Kinabalu Malasia Malaysia

Rafflesia Kota Kinabalu Malasia Malaysia

Aquí tenemos la entrada al jardín de Viviane, al que nos guió amablemente su hijo. Después de caminar durante unos 5 minutos llegamos a una zona cercada en la que estaban dos de las tres rafflesias en flor. 

Rafflesia Kota Kinabalu Malasia Malaysia

Rafflesia Kota Kinabalu Malasia Malaysia

Rafflesia Kota Kinabalu Malasia Malaysia

Nos habían dicho también que cuando se empiezan a descomponer huelen a carne podrida, por lo que me alegro de que estas no estuviesen muy estropeadas todavía... Por lo menos desde donde estábamos nosotros no se podía apreciar ningún olor desagradable.

Rafflesia Kota Kinabalu Malasia Malaysia

En otra zona cercana estaba la tercera rafflesia:

Rafflesia Kota Kinabalu Malasia Malaysia

 Y junto a ella varias flores en sus primeras semanas de crecimiento. Esta es una de ellas:


Rafflesia Kota Kinabalu Malasia Malaysia

La verdad es que no vimos ninguna ya descompuesta, aparte de en fotos y demás, así que os voy a dejar aquí un pequeño vídeo donde podréis ver una. El vídeo es en inglés y está grabado en otra región de Malasia. Se puede además ver con claridad que los ejemplares que nos muestran son de otra especia de Rafflesia.

Espero que os guste.



26/1/15

Nivel asiático

Estos días hay en Hong Kong una especie de feria, con un montón de juegos, atracciones y sitios donde venden comida de varios países y demás, conocida aquí como 'Hong Kong Carnival'. El sábado pasado Anthea y yo fuimos a dar una vuelta por ahí, aprovechando además que hacia muy buen tiempo, y la verdad es que la experiencia fue digna de mención. 

Para entrar hay que pagar una entrada, y con ella te dan unas monedas que luego puedes utilizar en los juegos y atracciones. Después de (como corresponde...) picar algo aquí y allí, dimos una vuelta por la zona de los juegos, ya que teníamos que gastar las monedas que teníamos, y vimos varios juegos que nos interesaron.

El primero era este:


Hong Kong Carnival


Si os fijáis, en la imagen se ven unas bolas amarillas. Bien, estas eran las que había que tirar, intentando dejarlas en uno de los vasos de colores. Si la conseguías dejar en uno rojo conseguías un premio pequeño, uno grande si la conseguías poner en un vaso verde, y uno jumbo si la dejabas en el azul. 

Se ve claramente en la imagen que hay como unos 30 rojos, 8 verdes, 1 azul y podéis contar vosotros los trasparentes si queréis. Y bueno, el juego era imposible. Las bolas estas, además de ser grandes, eran de plástico duro y huecas por el centro, por lo que eran muy ligeras y nada más tocar un vaso salían disparadas hacia cualquier sitio. 

Yo haciendo uso de mi técnica petanquil, fui haciendo ahí mis pruebas y logré dejar dos bolas en los vasos, pero ambas en vasos transparentes. Mala suerte. Sin embargo, aquí estaba Anthea, que cogió una cesta con 6 bolas para lanzar. Dejó una en uno de los vasos verdes. Premio grande.

Hong Kong Carnival

Ella lo niega, pero lo consiguió usando mi técnica depurada petanquil. Ahí lo dejo...

Después de esto, y ya para gastar las últimas monedas que nos quedaban vimos el siguiente juego:

Hong Kong Carnival

Si el otro ya era difícil, esta ya no os digo nada. Aquí ni siquiera había premios pequeños, aquí eran todos grandes. Eso sí, para ganar uno había que dejar una moneda encima de uno de los platos que veis en la imagen. Al tirarlas desde tan lejos, os podéis imaginar cómo salían disparadas nada más tocar los platos. Era imposible. 

Bueno, teníamos 6 monedas, tres Anthea y tres yo. Tiré yo primero y nada, imposible. Le dije yo a Anthea que tirase a los platos más cercanos, que a los del centro era imposible. Tiró la primera y nada, tiró la segunda...


Hong Kong Carnival


rebotó en la mesa y se posó elegantemente en un plato. Aquí admito que no tuve nada que ver en el éxito del juego, más que nada porque con la cantidad de monedas que había en la mesa era imposible intentar nada.

Luego me enteré de que había salido en las noticias que un chaval, durante los primeros días de la feria había conseguido 30 minions en este mismo juego, y es que es verdad, da igual de la disciplina que sea, siempre va a haber un asiático que hace lo mismo que tú con la mitad de años, más rápido y mejor. Esto es así. En este enlace podéis ver un vídeo (en Cantonés) sobre el tema. La ventaja que tuvo es que no había casi monedas en la mesa, y podía intentar el mismo tiro muchas veces seguidas.

Y bien, ahora digo yo, qué hago con estos dos armatostes en casa?

19/1/15

Gardens by the Bay

Gardens by the Bay, o jardines al lado de la bahía, es el nombre del parque emblema de Singapur, construido en 2012 sobre 101 hectáreas reclamadas al mar en la zona de Marina Bay, justo al lado del famoso hotel Marina Bay Sands.

El acceso al mismo es bastante sencillo, si bien no tendrá parada de metro propia hasta 2021, según está previsto. En la actualidad la parada más cercana es Bayfront, aunque también se puede ir desde la parada del hotel Marina Bay Sands.

Cuando estuve en la ciudad en 2012 el parque no estaba abierto al público todavía, por lo que esta vez la visita era obligada. Este es el hotel del que os hablo, famoso por su piscina en la plataforma superior que conecta las tres torres.


Gardens by the Bay

A pocos metros de distancia del mismo está uno de los accesos a los jardines:


Gardens by the Bay
Haced click en la foto para verla a mayor tamaño

Podéis echar un ojo al plano de la zona y demás en la página web de Gardens by the Bay haciendo click aquí.

Las torres de la derecha de la imagen se conocen como OCBC Skyway. Se puede subir a la parte superior, desde donde hay unas vistas espectaculares de todos los jardines y del puerto, y están conectadas por unas pasarelas por las que se puede caminar, a 22m de altura.


Gardens by the Bay

Después de dar un paseo por los jardines al aire libre, fuimos directos a ver las dos cúpulas de estructura blanca que se ven en la imagen panorámica. La primera que vimos es la conocida como 'Flower dome', donde tienen una colección de plantas y árboles de todo el mundo, incluidos los peculiares baobab, o árboles botella:

Gardens by the Bay



Gardens by the Bay

Gardens by the Bay

Gardens by the Bay

Gardens by the Bay

Gardens by the Bay

Gardens by the Bay

Gardens by the Bay

A continuación pasamos a la otra cúpula, conocida como 'cloud forest', en la que hay una montaña artificial de 35m de altura, cubierta de todo tipo de vegetación, en un clima tropical.


Gardens by the Bay

Gardens by the Bay

Esta montaña tiene varios niveles, a los que se puede subir en ascensor o mediante pasarelas, y unas vistas espectaculares desde la parte superior. Las dos siguientes fotos están sacadas mientras subíamos. Fijaos en la cantidad de vapor de agua que había por todos sitios:


Gardens by the Bay

Gardens by the Bay

En la parte de arriba del todo hay como un pequeño lago, del que sale el agua que alimenta la cascada:

Gardens by the Bay


Gardens by the Bay

Y lo mejor de la visita, las vistas y el paseo por las pasarelas 'colgantes' al bajar.

Gardens by the Bay

Gardens by the Bay

Los jardines están muy bien, recomiendo ir a verlos si visitáis la ciudad y tenéis tiempo, aunque hay muchas otras cosas que ver en la ciudad antes, si es que no podéis verlo todo. 

Sin duda, son una exhibición en toda regla de poderío económico, que sitúan a Singapur (una vez más) en la primera línea mundial.

24/12/14

Kompong Phluk - Siem Reap

Kompong Phluk es el nombre de la aldea flotante más conocida de la provincia de Siem Reap, en Camboya. Está situada a unos 40 Km de la ciudad de Siem Reap, al borde de Tonlé Sap, el lago de agua dulce más grande del sudeste asiático. 

El nombre de la aldea significa algo así como 'puerto de los colmillos de elefante', y es una de las visitas obligadas para todo tipo de turistas en la región. 

Después de más de una hora en furgoneta desde Siem Reap, sobre carreteras (si es que se pueden llamar así) de cuarta categoría, llegamos a una pequeña aldea que sirve de embarcadero local, a una media hora en barca de Kompong Phluck. 

Kompong Phluk - Siem Reap


La carretera que se ve en la imagen está en esta época del año completamente cubierta por el agua, ya que sube varios metros durante la época de lluvias, lo que hace imposible llegar a Kompong Phluk por carretera.

Fijaos en la tecnología alemana de la barca en la que nos subimos:


Kompong Phluk - Siem Reap

La verdad es que el trayecto hasta la aldea fue bastante interesante, ya que pudimos subir al piso superior de la embarcación y sacar fotos desde allí. Sin embargo, durante los primeros 20 minutos no había gran cosa a lo que sacarle fotos, simplemente una explanada inmensa de agua, con algún que otro arbusto en el camino.


Kompong Phluk - Siem Reap

Kompong Phluk - Siem Reap

Después de algo más de media hora de trayecto pudimos ver varios edificios, aislados, en el medio de la nada. Como este, una casa vacía para los visitantes de la aldea. Según nos explicó la guía que llevábamos, a veces familiares o amigos de residentes en Kompong Phulk pasan la noche en esta casa:


Kompong Phluk - Siem Reap

A pocos metros de allí, y justo ya a la entrada a la aldea nos encontramos con este otro, que si no recuerdo mal eran unas oficinas del ayuntamiento:


Kompong Phluk - Siem Reap


El siguiente que vimos fue fácil de adivinar, ya que se podían ver niños a través de las ventanas: el colegio local.



Kompong Phluk - Siem Reap

Y las oficinas de la policía:


Kompong Phluk - Siem Reap

Todo esto estaba como en una avenida principal, que supongo que durante la época seca tendrá bastante tráfico, y a pocos metros de allí entramos en lo que ya era la aldea en sí:


Kompong Phluk - Siem Reap

Kompong Phluk - Siem Reap

Kompong Phluk - Siem Reap

Kompong Phluk - Siem Reap

Kompong Phluk - Siem Reap

Kompong Phluk - Siem Reap

Kompong Phluk - Siem Reap

Sí, ya lo sé, el agua estaba sucia, y la verdad es que no quise ni preguntar sobre ello. Os podréis imaginar como van al baño aquí en esta aldea... ahí lo dejo.

La mejor parte de la visita fue sin duda el poder dar una vuelta por la aldea y por el conocido como bosque inundado, que está justo al lado. Una señora local nos subió a su barca y empezó a remar:

Kompong Phluk - Siem Reap

Al salir un poco de la zona central de la aldea el agua ya estaba más limpia y poco a poco nos vimos rodeados de árboles. Fijaos en las siguientes fotos y el reflejo de los árboles en el agua:

Kompong Phluk - Siem Reap

Kompong Phluk - Siem Reap

Kompong Phluk - Siem Reap

Las vistas eran impresionantes, parecía como si estuviésemos metidos en un cuadro al óleo, en un bosque infinito, en el completo silencio.

Y de hecho Anthea hizo una amiga en este trayecto, a las que le dimos unas caramelos que llevábamos. Cuánto hará que no había probado uno de estos, me preguntaba yo...


Kompong Phluk - Siem Reap

La pena fue que no nos podíamos comunicar con ella, ya que no parecía entender inglés, y mi dominio del khmer local deja bastante que desear. Quizás la próxima vez nos recuerde.