6/4/2014

Itacho sushi

Si leéis habitualmente mis entradas supongo que a estas alturas sabréis que la comida japonesa a mí es de lo que más me gusta, ya sea sushi, ramen, dulces de todo tipo o lo que sea. 

Bien, este viernes pasado fuimos a probar un restaurante japonés que no conocíamos, Itacho sushi, y se colocó inesperadamente en la primera posición de todos los que habíamos probado hasta el momento. Una más que grata sorpresa.

De lo que os quiero hablar hoy no es de la comida en sí, que también, sino del nivel tecnológico del restaurante y la eficiencia del personal.

Normalmente en estos restaurantes, al sentarte, te dan una carta o lista interminable (con o sin fotos) de los diferentes platos que ofrecen, y muchos además tienen un carrusel por el que viajan platos de todo tipo justo delante de las narices del cliente.

Por favor, no confundáis estos restaurantes con los asiáticos que se ven en España de "engulla toda la fritanga que pueda" por 6 euros. NO tienen nada que ver...

Bien, en Itacho no tienen carrusel, ni lista interminable, ni carta, ni nada. Por no haber casi no hay ni camareros!!! Tienen unas tabletas similares a los iPad mini (pero sin el botón), desde donde puedes hacer el pedido:

Itacho japanese restaurant 1

Itacho japanese restaurant

Simplemente vas mirando las diferentes secciones, sushi, sashimi, carnes, sopas, fritos, ensaladas, postres, etc, y seleccionas la cantidad que quieras, luego le das a confirmar pedido y les llega a los cocineros al segundo.

Lo bueno que tiene este sistema es que de esta manera no hay errores, y si te equivocas al pedir la culpa es tuya, al contrario que en otros sitios donde te sirven lo que no pediste, o una cantidad equivocada, o donde hay que esperar por el camarero para pedir o para que te sirva, etc.

Además los cocineros que se encargan de todo el sushi y demás están haciéndolo delante de los clientes, por lo que te lo sirven ellos mismos en cuanto lo tienen preparado:

Itacho japanese restaurant

En cuanto el pedido está confirmado solo queda dejar la tableta en un soporte que tienen en las mesas y esperar a recibir la comida:

Itacho japanese restaurant

Además, para conseguir un descuento extra, se puede crear una cuenta con una aplicación del teléfono móvil y conectarlo al iPad a la hora de hacer el pedido, registrando de esta manera los pedidos que haces y optando a descuentos y otras promociones.

En la página web del restaurante podéis ver la cantidad de cosas diferentes que tienen. Os dejo aquí el menú en PDF por si os apetece echar un vistazo.

MENÚ

Y aquí os dejo el menú para llevar, donde ofrecen ya 'packs' hechos para el que no tiene tiempo ni para encender el iPad.

MENÚ PARA LLEVAR

Aquí hay que volver seguro, y pronto.

26/3/2014

Los aeropuertos de Hong Kong

De vez en cuando me llega alguna pregunta acerca del aeropuerto de Hong Kong, ya sea porque han visto o leído algo sobre él o porque quieren conocer la manera más fácil y rápida de llegar a uno u otro sitio. Y si recordáis, en una de mis entradas de hace unos meses os hablé del sistema impecable de taxis que hay en el aeropuerto y de las tarjetas informativas que dan a los clientes (podéis repasarla aquí).

Pues bien, hoy os voy a contar un poco más en detalle dónde está situado y demás.

Lo primero que tenéis que saber es que el aeropuerto de Hong Kong es relativamente nuevo, ya que lleva funcionando solo desde 1998.

Desde 1925 hasta 1998, el conocido como 'Aeropuerto Internacional de Hong Kong' estuvo situado en Kai Tak, en medio de una zona urbana de la región de Kowloon (parte continental de Hong Kong).

Hong Kong Airport Kai Tak Chek Lap Kok
La parte inferior del mapa corresponde al norte de la isla de Hong Kong

Este aeropuerto estaba rodeado de rascacielos y montañas, lo que convertía su pista de aterrizaje en una de las más peligrosas del mundo y en una prueba de máximo riesgo para los pilotos. De hecho, las aerolíneas que operaban en la ciudad solo asignaban estos vuelos a los pilotos más expertos. 

Sin entrar mucho en tecnicismos, que ni vosotros ni yo mismo entenderíamos, sí que os podréis hacer una idea de la dificultad de estos aterrizajes cuando veáis este vídeo-resúmen del aeropuerto. Fijaos en el giro a la derecha (de concretamente 47 grados) que tiene que hacer el avión antes de aterrizar. No aterrizan en diagonal de milagro. Y ahora añadidle niebla o viento, que por otra parte era muy frecuente...




Mete miedo.

Bueno, en 1998 este aeropuerto se clausuró y recientemente se reconvirtió en una terminal para ferries, alternativa más que necesaria a la terminal principal en Tsim Sha Tsui.

Este nuevo aeropuerto, conocido desde entonces como 'Aeropuerto Internacional de Hong Kong' está situado en la isla de Chek Lap Kok, terreno reclamado casi en su totalidad al mar, justo al norte de la isla de Lantau.


Hong Kong Airport Kai Tak Chek Lap Kok


Hong Kong Airport Kai Tak Chek Lap Kok
Foto de Wylkie Chan
Este aeropuerto tiene una de las mayores terminales de pasajeros del mundo (la mayor cuando se inauguró en 1998) y es uno de los que mueve un mayor número de pasajeros y mercancías.

Santiago, otro asturiano de pro y gran aficionado a los aviones, me envió el otro día este vídeo que había encontrado en YouTube. Es una grabación de los últimos 11 minutos antes de aterrizar vista desde fuera del avión, justo al lado de la cabina. No tiene desperdicio.

Espero que os guste.



12/3/2014

Farolillos de papel

Los farolillos de papel son un elemento indispensable en la cultura de los Lanna, reino que en la actualidad corresponde a la parte norte de Tailandia. Fue en Chiang Mai, capital de este antiguo reino donde se empezaron a utilizar estos farolillos en celebraciones y otros rituales, y que posteriormente se extendió al resto del país e incluso a parte de China y de otros países.

Estos farolillos no son más que una bolsa blanca de papel, con un rudimentario alambre en su parte inferior sobre el que se coloca una pastilla de cera. Al encender la pastilla el aire caliente producido hace que la bolsa se infle y empiece a subir. 

La razón de soltar miles de farolillos al cielo varía dependiendo de la fuente que se consulte. Unos dicen que tiene que ver con deshacerse de la tristeza y las preocupaciones. El farolillo simbolizaría así una manera de deshacerse de lo no querido (espiritualmente hablando) y una oportunidad de empezar algo nuevo. Otros, sin embargo, aprovechan esta oportunidad para escribir mensajes positivos, o deseos, en los farolillos, por lo que en este caso el significado sería parecido.

Quién sabe, la cosa es pasarlo bien.

La ocasión más importante del año es sin duda el festival ยี่เป็ง (Yi Peng), que tiene lugar durante la luna llena del segundo mes del calendario Lanna, normalmente en Noviembre.

Otra ocasión importante es la noche del 31 de diciembre, la cual pude presenciar in situ este año pasado. Esa era la primera noche de nuestra estancia en la cuidad, y la verdad es que no nos esperábamos todo este jaleo de farolillos. Ni siquiera sabíamos dónde iban a tener lugar las celebraciones de Año Nuevo (si es que se iba a celebrar algo...). 

Chiang Mai Sky Lantern New Year's Eve

Si os fijáis en el mapa podréis ver dónde estaba la vieja ciudad amurallada, rodeada a su vez por un canal. Pues bien, donde se unía este canal con la calle Tha Phae había una pequeña plaza donde tenían montado un escenario con un montón de puestos y tiendas alrededor. A lo largo de la mayor parte del canal, y también de varios puntos del río que se ve en la imagen había gente por todas partes comprando, preparando y soltando estos farolillos.

Chiang Mai Sky Lantern New Year's Eve

Y nosotros no podíamos ser menos. Había puestos de farolillos a cada 50 metros más o menos, carros llenos de ellos hechos a mano por gente local, que los vendía si no recuerdo mal a unos 50 Baht (1'10€).


Chiang Mai Sky Lantern New Year's Eve

Sin embargo la cosa no era tan fácil como parecía, especialmente para primerizos como nosotros. Había que buscar la manera de encender la pastilla de cera sin quemar la bolsa de papel, lo cual teniendo en cuenta la llamarada que echaba no era nada sencillo. Tras un par de intentos fallidos conseguimos encender la nuestra, y tras esquivar convenientemente unos cables de la luz que teníamos ahí al lado conseguimos que siguiera camino hasta que la perdimos de vista en el cielo.

Chiang Mai Sky Lantern New Year's Eve
    
Buscando por Internet, encontré este vídeo del festival Yi Peng del que os hablaba anteriormente. Impresionante:

)
 
Ahora bien, esto todo queda muy guapo, pero digo yo, esto quién lo limpia después? Porque los farolillos suben hasta que se acaba la cera, y después qué? Desaparecen?

15/2/2014

Día 3: clases de cocina tailandesa

El tercer día de nuestra visita a Chiang Mai lo dedicamos casi por completo a otra de sus principales atracciones: las clases de cocina tailandesa. Al igual que los campamentos de elefantes, las escuelas de cocina se pueden encontrar por decenas en esta ciudad y en toda la región que la rodea, pero eso sí, las diferencias entre unas y otras pueden ser muy grandes.

Uno de los sitios que siempre visito antes de visitar una ciudad o país nuevo es la página web de Tripadvisor, donde otros viajeros critican (positiva o negativamente) sus experiencias en hoteles, restaurantes y demás. 

Una de las escuelas de cocina que mejores críticas tenía hasta el momento era 'Thai farm cooking school' que con más de 400 calificaciones de 'excelente' la sitúan en el número 6 de 255 actividades registradas en Chiang Mai. Casi nada, había que probarlo.

Aquí os dejo la página web de la escuela por si os apetece echarle un ojo. Tiene fotos muy buenas de las instalaciones y de los productos que cultivan en ella.

Bien, esa mañana, a eso de las 8 nos pasaron a recoger por el hotel y nos llevaron a un mercado en las afueras de la ciudad. Allí, y guiados por nuestra profesora, pudimos ver los diferentes productos que utilizan a diario para cocinar.

Thai farm cooking school Chiang Mai

Fijaos en la cantidad de arroces diferentes que tienen... Antes de vivir en Asia pensaba que había solo dos tipos, el normal y el integral, y luego descubrí el glutinoso, o arroz dulce, que se utiliza entre otras cosas para hacer sushi o diferentes tipos de postres. Pues bien, no conocía nada hasta que vi este mercado...

Otro de los productos estrella del mercado eran las pastas para hacer curry, mezcla de especias y chiles que dan sabor y color al plato, indispensables en la cocina tailandesa:
 

Thai farm cooking school Chiang Mai

En la foto se pueden ver varios colores, amarillo, rojo y verde, por 10 Baht (2'5 céntimos de euro) cada bolsa. 

Después de dar una pequeña vuelta por el mercado por nuestra cuenta continuamos camino hasta la granja, donde teníamos ya todo preparado para empezar las clases.

Thai farm cooking school Chiang Mai

La zona donde se encuentra la granja no podía ser más tranquila. No había nada alrededor, a no ser por una vaca que andaba por ahí perdida...


Thai farm cooking school Chiang Mai

Eso sí, el Sol era justiciero, como de película del oeste...

Lo primero que hicimos fue dar una vuelta por las huertas que tenían, donde nos enseñaron cómo cultivaban las frutas y verduras, todas estas de manera orgánica, sin ningún producto químico:


Thai farm cooking school Chiang Mai

Menos mal que tenían sombreros preparados, porque debíamos de estar a unos 35-40 Cº... Esto el 3 de enero, señores...


Bien, después de esto llegamos a las instalaciones donde íbamos a cocinar. Un sitio estupendo, a la sombra y con ventiación. Perfecto.

Aquí era donde teníamos las cocinas: 

     Thai farm cooking school Chiang Mai


Y justo en la parte exterior estaba la mesa-comedor donde prepararíamos varios de los ingredientes:


Thai farm cooking school Chiang Mai

Durante el trayecto en coche nos entregaron un papel donde tuvimos que marcar los platos que queríamos aprender a cocinar:

Thai farm cooking school Chiang Mai
Haced click en la foto para verla ampliada

Os los traduzco aquí:

1- Pasta para hacer curry: curry verde, curry rojo o curry amarillo.

2- Curry: curry verde con pollo, curry rojo con pollo o curry amarillo con pollo. Evidentemente la elección de la pasta determinaba el color de este plato.

3- Sopa: Tom Yam Kung con langostinos, pollo en leche de coco o sopa de verduras tailandesa.

4- Plato cocinado en wok: pollo con frutos secos, verduras con salsa agridulce o pollo con albahaca (nosotros tuvimos la opción de tofu con verduras y anacardos ese día).

5- Plato de pasta: rollos de primavera (tailandeses, no fritos), Pad Thai o noddles grandes cocinados en wok.

6- Postre: plátanos en leche de coco, mango con arroz dulce o calabaza en leche de coco.

Los platos en negrita son los que escogimos Anthea y yo. La verdad es que la cocina tailandesa, junto con la japonesa (y la asturiana, cómo no!!!) son nuestras preferidas, y todos los platos que escogimos, menos el número 4 quizás, son los más típicos.

Lo primero que hicimos fue preparar la pasta para hacer el curry, machacando chiles verdes, otras verduras y especias en el mortero hasta tener la pasta lista y la dejamos a un lado. 

A continuación empezamos con la sopa. La que escogimos nosotros, conocida como Tom Yam Kung, es espectacular, no hay otra manera de describirla. Y teniendo los ingredientes listos se cocina muy rápido.

Thai farm cooking school Chiang Mai

Thai farm cooking school Chiang Mai
Anthea en su cocina preparada para la acción
Thai farm cooking school Chiang Mai
Tom Yam Kung

Varios de los ingredientes que se utilizan en todos estos platos son muy desconocidos en Europa, y son esenciales para conseguir el sabor y la textura de los platos que queremos cocinar. Como por ejemplo las hojas de lima Kaffir o la salsa de pescado que utilizamos para esta sopa (la salsa no sale en la foto superior, la mezclamos con el agua al empezar a cocinar el plato).

Apartamos la sopa a un lado y nos pusimos a cocinar el curry, para el que habíamos hecho la pasta anteriormente. La profesora había puesto arroz a cocinar en una cesta al vapor al llegar por la mañana y sería el acompañante del curry a la hora de comer.

Thai farm cooking school Chiang Mai

Thai farm cooking school Chiang Mai
Curry verde con pollo

Para este plato tuvimos que utilizar más ingredientes 'raros' que 'conocidos', como por ejemplo ese tipo de 'guisantes verdes' que se ven en las fotos, que son en realidad berenjenas diminutas...

Después de cocinar el curry tocaba comer. Tom Yam Kung de primero y curry verde con pollo y arroz de segundo. Vaya sorpresa, eh? Y justo después unos minutos de descanso antes de la segunda sesión.

En esta segunda parte empezamos por el tofu con verduras y anacardos:

Thai farm cooking school Chiang Mai
Ingredientes (sin contar las salsas, sal y demás)

Thai farm cooking school Chiang Mai
Demostración de la profesora

Thai farm cooking school Chiang Mai
Resultado final mío

Thai farm cooking school Chiang Mai
Y resultado final de Anthea (igualmente excepcional, pero sin llegar al nivel de servidor)

Justo después nos lo metimos entre pecho y espalda, y acto seguido continuamos con el postre, en mi caso el mango con arroz dulce y leche de coco, acompañado de una taza de té de limón natural. Este postre es otra maravilla:


Thai farm cooking school Chiang Mai
En este momento ya le había metido varios ataques al plato, como se puede apreciar

Y esto no es todo señora! Todavía faltaba otro plato, y vaya plato, uno de mis platos favoritos de todos los tiempos, el PAD THAI (hay que escribirlo todo con mayúsculas porque se lo merece).

Se trata de un plato salteado en wok a base de fideos de arroz con huevos, salsa de pescado, salsa de tamarindo, pimiento rojo, y cualquier combinación de brotes de soja, gambas, pollo (o tofu), decorado con cacahuetes picados y cilantro. Se sirve habitualmente con una rodaja de lima, cuyo zumo de esta fruta se añade al plato como condimento.  


Thai farm cooking school Chiang Mai

Thai farm cooking school Chiang Mai
Pad Thai

Creo que las 10 personas que estábamos cocinando yo fui el único que se atrevió a comerlo ahí mismo; los demás lo llevaron en una bolsa de plástico. Aficionados...

En fin, esta fue una experiencia más que recomendable y entretenida, además por un precio más que asequible (creo que nos costó unos 24€ por persona, si no recuerdo mal).

La próxima vez habrá que repetir.

3/2/2014

Día 2: El campamento de elefantes

El despertador volvió a sonar a eso de las 7. En teoría deberíamos de estar bastante cansados, después de la jornada maratoniana del día anterior, pero este no era el caso. Ese día íbamos a visitar un campamento de elefantes en una aldea en las montañas del norte de Tailandia, casi nada...

El medio de transporte para llegar a la aldea iba a ser algo diferente a la furgoneta con aire acondicionado en la que habíamos ido al Triángulo de Oro. Según nos contó el guía nos esperaban 1 hora y 45 minutos de trayecto, y la mitad del mismo sería sobre carreteras en 'no muy buen estado'.

Estos eran los pickups que tenían modificados para llevar pasajeros. También se utilizan como 'autobuses' en la ciudad:

Chiang Mai Elephant Training Camp

Al llegar a la aldea la instructora nos explicó las actividades que íbamos a hacer durante el día y después de una breve presentación nos enseñó cómo manejan los elefantes en Tailandia. El sistema más utilizado (y más fácil) es mediante comandos de voz, para lo que es necesario aprender una serie de palabras en el idioma de las tribus Karen. De esta manera les podemos pedir que avancen, se paren, giren a un lado o a otro, que caminen marcha atrás, que se acuesten o bajen la cabeza para poder bajarte, etc. 

Parecía ciencia ficción, pero la cosa funcionaba perfectamente, como os enseñaré más adelante. El otro método, y para el que se requiere un entrenamiento de varios días, es utilizando un gancho y ejerciendo presión sobre diferentes partes del cuerpo del animal.

Chiang Mai Elephant Training Camp




De hecho, para frikis de los elefantes ofrecían programas de entrenamiento de hasta 15 días, con alojamiento y comidas en la aldea. En fin...

Después de dejarnos 5 minutos para memorizar los comandos nos acercamos a dos de los elefantes que tenían ahí al lado, para darles de comer. Según nos contaba la guía es importante pasar un tiempo con el elefante antes de subirte a él. Ahí mismo tenían un elefante pequeño, de 9 años de edad y otro mastodóntico de 59:

Chiang Mai Elephant Training Camp

Comían plátanos y maíz como trituradoras, era increíble. Comían incluso cocos verdes, que tienen una corteza de 'madera' de varios centímetros de grosor, como si nada. El sonido era como el de un árbol al partirse en dos!! Los elefantes pequeños, si veían que no los podían masticar, los escupían al suelo, les pegaban un pisotón y luego comían los pedazos uno a uno.

Después de haberles dado de comer nos subimos a los elefantes para practicar los comandos que habíamos aprendido; al elefante pequeño de uno en uno y al mayor de dos en dos.

Para subirse al elefante, cuando están de pie, la cosa tiene su miga. Si le damos una voz diciendo 'sung' el elefante levanta la pata delantera derecha, lo que nos sirve de escalón para poder subir a la altura del cuello. Además nos podemos agarrar a la parte superior de la oreja. Pero bueno, la cosa es más difícil de lo que parece. Al pequeño es fácil, pero a los grandes, de más de dos metros de alto, no tanto.

Chiang Mai Elephant Training Camp


Además tienen toda la piel cubierta de un tipo de pelo que parecen las púas de un cepillo de obra. Eso no se ve en los documentales. Y rascan que da gusto, ya veréis en las fotos que os voy a enseñar.

A la hora de bajarse hay dos opciones, pedirle que se siente y bajarse por un lateral o pedirle que agache la cabeza y bajarse por la parte delantera. Esta última opción es la que practicamos:

Chiang Mai Elephant Training Camp


Es increíble lo rápido que reaccionan a los comandos.

Después de practicar con ellos nos prepararon algo de comer y nos dejaron unos 15 minutos para descansar, y después fuimos a otra zona de la aldea donde tenían unos 15-20 elefantes. 

Chiang Mai Elephant Training Camp

Chiang Mai Elephant Training Camp
 
Ahora nos tocaba subirnos de dos en dos e ir a dar una vuelta con ellos por la ladera de una montaña. Este iba a ser el nuestro, menudo paquidermo... Para que tengáis una referencia, yo mido 1'88...

Chiang Mai Elephant Training Camp

Chiang Mai Elephant Training Camp

Le pregunté a uno de los locales si había peligro de que al elefante le diese por tirarse por el precipicio (estábamos a una altura preocupante), a lo que me contestó que los elefantes eran más inteligentes que muchas personas, y que no se iba a acercar mucho. Bueno, dije yo, eso espero...

Chiang Mai Elephant Training Camp

Fijaos en el pelo que os comentaba, creo que me depiló los gemelos de manera permanentne... y encima no dejaba de subir la trompa!!:

Chiang Mai Elephant Training Camp






Aquí fue donde le pedimos al elefante que diese la vuelta, acercándose preocupantemente al precipicio:

Chiang Mai Elephant Training Camp
Lo que se ve en la parte inferior es la cabeza y trompa del elefante

Al ir sentados casi en su cabeza era fácil perder el equilibrio, sobretodo cuando el terreno era descendente, había escalones, etc, ya que cada paso que daban parecía un terremoto.

Chiang Mai Elephant Training Camp



Al llegar de nuevo a la aldea nos bajamos de los elefantes y les dimos algo de comer.

Chiang Mai Elephant Training Camp

Chiang Mai Elephant Training Camp

Chiang Mai Elephant Training Camp


Después varios de los lugareños tomaron el relevo. Los iban a bajar hasta el río para que los pudiésemos bañar. Eso sí, el camino desde la aldea hasta el río no era una autopista precisamente:

Chiang Mai Elephant Training Camp


El río lo cruzamos en una especia de jaula enganchada a una tirolina, y ya al otro lado, cogimos unos cazos de plástico que tenían preparados y nos metimos en el agua. 

Chiang Mai Elephant Training Camp

Chiang Mai Elephant Training Camp


Los elefantes se lo pasaban en grande, los pequeños se subían encima de los mayores, se revolcaban en el agua y nos bañaban a nosotros después de coger agua con la trompa.

Chiang Mai Elephant Training Camp

Chiang Mai Elephant Training Camp

Después nosotros nos fuimos a un bar cercano a cambiarnos de ropa y tomar algo, mientras que los elefantes volvieron al bosque para pasar la noche.


Esta fue una de las mejores experiencias de mi vida. Estos animales son impresionantes, definitivamente un 'must do' cuando se está visitando esta parte de Tailandia.

Y después de todo esto nos esperaba el trayecto de vuelta en pickup, justo al atardecer. Lo malo era es estado de la carretera, fijaos en la cantidad de baches que había: