26/1/15

Nivel asiático

Estos días hay en Hong Kong una especie de feria, con un montón de juegos, atracciones y sitios donde venden comida de varios países y demás, conocida aquí como 'Hong Kong Carnival'. El sábado pasado Anthea y yo fuimos a dar una vuelta por ahí, aprovechando además que hacia muy buen tiempo, y la verdad es que la experiencia fue digna de mención. 

Para entrar hay que pagar una entrada, y con ella te dan unas monedas que luego puedes utilizar en los juegos y atracciones. Después de (como corresponde...) picar algo aquí y allí, dimos una vuelta por la zona de los juegos, ya que teníamos que gastar las monedas que teníamos, y vimos varios juegos que nos interesaron.

El primero era este:


Hong Kong Carnival


Si os fijáis, en la imagen se ven unas bolas amarillas. Bien, estas eran las que había que tirar, intentando dejarlas en uno de los vasos de colores. Si la conseguías dejar en uno rojo conseguías un premio pequeño, uno grande si la conseguías poner en un vaso verde, y uno jumbo si la dejabas en el azul. 

Se ve claramente en la imagen que hay como unos 30 rojos, 8 verdes, 1 azul y podéis contar vosotros los trasparentes si queréis. Y bueno, el juego era imposible. Las bolas estas, además de ser grandes, eran de plástico duro y huecas por el centro, por lo que eran muy ligeras y nada más tocar un vaso salían disparadas hacia cualquier sitio. 

Yo haciendo uso de mi técnica petanquil, fui haciendo ahí mis pruebas y logré dejar dos bolas en los vasos, pero ambas en vasos transparentes. Mala suerte. Sin embargo, aquí estaba Anthea, que cogió una cesta con 6 bolas para lanzar. Dejó una en uno de los vasos verdes. Premio grande.

Hong Kong Carnival

Ella lo niega, pero lo consiguió usando mi técnica depurada petanquil. Ahí lo dejo...

Después de esto, y ya para gastar las últimas monedas que nos quedaban vimos el siguiente juego:

Hong Kong Carnival

Si el otro ya era difícil, esta ya no os digo nada. Aquí ni siquiera había premios pequeños, aquí eran todos grandes. Eso sí, para ganar uno había que dejar una moneda encima de uno de los platos que veis en la imagen. Al tirarlas desde tan lejos, os podéis imaginar cómo salían disparadas nada más tocar los platos. Era imposible. 

Bueno, teníamos 6 monedas, tres Anthea y tres yo. Tiré yo primero y nada, imposible. Le dije yo a Anthea que tirase a los platos más cercanos, que a los del centro era imposible. Tiró la primera y nada, tiró la segunda...


Hong Kong Carnival


rebotó en la mesa y se posó elegantemente en un plato. Aquí admito que no tuve nada que ver en el éxito del juego, más que nada porque con la cantidad de monedas que había en la mesa era imposible intentar nada.

Luego me enteré de que había salido en las noticias que un chaval, durante los primeros días de la feria había conseguido 30 minions en este mismo juego, y es que es verdad, da igual de la disciplina que sea, siempre va a haber un asiático que hace lo mismo que tú con la mitad de años, más rápido y mejor. Esto es así. En este enlace podéis ver un vídeo (en Cantonés) sobre el tema. La ventaja que tuvo es que no había casi monedas en la mesa, y podía intentar el mismo tiro muchas veces seguidas.

Y bien, ahora digo yo, qué hago con estos dos armatostes en casa?

1 comentario:

  1. Se ve que la suerte estaba de su lado esta vez. La familia crece!

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