25/2/11

Bangkok Pt.2: Templos, timos y demás

Bueno, nada más bajarnos de la lancha motora esa de la que os hablaba antes, nos apareció un lugareño en el embarcadero que nos pedía 20 Baht (unos 45 céntimos de Euro), por bajarnos ahí, cuando nosotros ya habíamos pagado el billete antes de subirnos. Le dijimos que efectivamente nosotros ya habíamos pagado, a lo que nos contestó que había que pagar 20 Baht por todo el grupo que veníamos en la barca, no solo nosotros. Después de unas cuantas voces, en Tailandés, Chino Cantonés, Inglés y Español al final accedimos al pago de los dichosos 20 Baht, más que nada por lo que pudiera pasar...

Aquí os dejo una foto del "recibo" que nos dió el tipo. Me gustaría saber lo que pone, así que si alguno de vosotros tiene el Tailandés fresco, que me deje un mensaje en los comentarios...




Cuando nos íbamos acercando ya al Palacio Real, visita obligada en Bangkok, nos encontramos con un hombre de traje con el pin del escudo real en la solapa de la chaqueta. Nos dice que ese día el Palacio está cerrado por la mañana, porque es el día del Buddha, por lo que nos recomienda hacer un recorrido en Tuk-Tuk por los demás templos cercanos y luego volver a la 1 de la tarde para ver el Palacio, hora a la que iba a abrir. Nos consigue un Tuk-Tuk por el precio de 60 Baht (1'5 Euros), cantidad que tendríamos que pagar al llegar de vuelta, unas 3 horas más tarde. Aceptamos sin dudar, y tras escribirnos en el mapa el recorrido que íbamos a hacer, le damos las gracias y nos subimos al Tuk-Tuk:


Mira que le di vueltas, pero sigo sin entender una palabra de lo que pone...


Pues empezamos la ruta. Primera parada, el Loha Prasat. Construido de forma piramidal y en corredores que forman cuadrados concéntricos, es uno de los tres templos budistas que hay en todo el mundo con éstas características, y fue construido el último después de los de India y Sri Lanka.  En él se puede ver al menos un Buddha desde cualquier punto del interior del mismo, al contar con uno al final de cada corredor, de manera que no hay manera de escaparse de él, dondequiera que estés... Otra de sus características principales son sus 37 lanzas hacia el cielo, símbolo de las 37 virtudes que conducen a la iluminación, según la filosofía budista. En la actualidad está siendo considerado por la UNESCO como candidato a ser Patrimonio de la Humanidad.






En la torre central del templo hay unas reliquias, lo que pasa es que no me acuerdo de quién eran...


Después de algo más de media hora de visita, volvemos a subirnos al Tuk-Tuk, pero ésta vez nos lleva a una fábrica de joyas, la cual no estaba en la ruta prevista pero según el conductor, merecía la pena la visita (primera cosa que no me cuadraba). Después de 2 minutos en ella, el conductor nos lleva a una sastrería, claramente destinada a estafar a extranjeros (segunda cosa que no nos cuadraba). Después de 30 segundos en ella, le decimos al conductor que nos lleve al siguiente sitio que estaba en el mapa, y después de farfullar algo en Tailandés nos llevó aquí:











En estos momentos, entre el calor y el cansancio, yo ya estaba de templos hasta arriba, por lo que aprovechamos para tomar un refrigerio:




Después de esta parada, volvemos a salir en busca del Tuk-Tuk, el cual nos iba a llevar ya de vuelta al Palacio Real. Bien, ni rastro del Tuk-Tuk. Nos dejó plantados. Luego nos enteramos que (efectivamente) el conductor estaba compinchado con el que nos hizo la ruta cerca del Palacio por la mañana. Al parecer es típico en Bangkok que te digan que el Palacio está cerrado y que te subas a un Tuk-Tuk para hacer tiempo antes de que abran, donde los conductores aprovechan para llevarte a joyerías y sastrerías, donde consiguen comisiones y descuentos si los "estafados" hacen compras. Pero bueno, con nosotros les salió el tiro por la culata, ya que no pagamos ni un duro, y el tour de 3 horas por sitios que ni sabíamos que existían nos salió gratis. En fin...


Ya por último, y por fin, llegamos al Palacio Real, el cual llevaba abierto desde las 8:30 de la mañana, como pone el cartel de la imagen...




La peculiaridad de éste palacio es que no se puede entrar si no es con pantalón largo en el caso de los hombres o falda por debajo de la rodilla en el de las mujeres, así que a la entrada hay un vestuario en el que por 200 Baht de fianza (unos 5 Euros) te dejan la prenda que necesites, y al devolverla te devuelven el dinero.


El recinto en general era un hacinamiento de edificios, a cada cual más peculiar, sin aparente motivo (yo ya no sabía a qué sacarle fotos). Ahí van unas cuantas:















A la entrada de uno de estos edificios, me llamó mucho la atención el ritual que estaban haciendo en la puerta, mojaban rojas en agua y luego se tocaban la cabeza con ellas. Había gente que incluso bebía de ese agua, con el color que tenía...




Vaya día de templos, de intentos de timo y de calor, en pleno Febrero...

2 comentarios:

  1. Anónimo1/3/11 2:24

    Veo con satisfación que sigues manteniendo el espíritu ESPAÑOL de hablar con el primero que encuentres (por friki que sea) antes que leer un cartel.
    CARLOS

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  2. Eso siempre... pero el problema fue que estábamos buscando como llegar al palacio y se nos acercó él a preguntar (lo tenía todo preparado...)

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